jueves, 29 de diciembre de 2011

γνῶθι σεαυτόν




El aforismo griego  ΓΝΩΘΙ ΣΑΥΤΟΝ, también conocido en su versión latina como "nosce te ipsum" (conocete a ti mismo), según el periegético Pausanias. Este nos decía  que fue dicha frase fue entregada por las profetisas de Tebas a los siete sabios de Grecia, quienes la colocaron en el pronaos del templo de Apolo en Delfos. El propio Pausanias escribía Εν δέ τώ προνάω τά έν Δελφοίς γεγραμμένα, έστιν ώφελήματα άνθρώποις (Las palabras escritas en el pórtico de Delfos son de utilidad para los hombres) como prueba de la importancia que el mundo griego le daba a los preceptos de Delfos. 


A lo largo de la historia, este aforismo ha sido atribuido a varios sabios griegos antiguos como Heráclito, Quilón de Esparta, Tales de Mileto, Sócrates, Pitágoras o Solón de Atenas. Otras fuentes lo atribuyen a Femonoe, una poetisa griega mítica. En una discusión acerca de la moderación y el autoconocimiento, el poeta romano Juvenal, cita la frase en griego y declara que el precepto desciende "de cælo" (del cielo).


La frase "conócete a ti mismo" se refiere al ideal de comprender la conducta humana, moral y pensamiento, porque en última instancia comprenderse uno mismo es comprender a los demás también y viceversa.  En resumen, el objetivo sería conocer aquello que nos está sucediendo y las sensaciones que  estamos sintiendo, lo que nos permitiría tener pleno control emocional, regular la manifestación de una emoción y/o modificar un estado de ánimo y su exteriorización, aumentando, de este modo, nuestra capacidad de motivarnos y de motivar a los demás.

Lo que ya no es tan conocido es que junto al "conócete a ti mismo" en el frontispicio del Oráculo de Delfos había una segunda sentencia, atribuida a Solón de Atenas: ΜΗΔΕΝ ΑΓΑΝ (nada  en exceso), que se trata de un aviso que propone el equilibrio frente a los extremos, una invitación  a la moderación que hubiera permitido evitar transiciones de un optimismo exacerbado hacia el pesimismo. Un freno ante la ambición desmedida que muchas veces nos hace incurrir en riesgos desproporcionados. Esta sentencia nos invita a tomar el “Camino Medio” (concepto también arraigado en el pensamiento budista) y que implica una visión equilibrada de la vida, tratando de reconciliar a los extremos que subyacen a los puntos de vista opuestos.

Entre ΓΝΩΘΙ ΣΑΥΤΟΝ y  ΜΗΔΕΝ ΑΓΑΝ, en la parte superior, habría una tercera inscripción: el famoso ΕΝ ΔΕΛΦΟΙΣ Ε, sobre el que el sacerdote de Delfos Plutarco escribió todo un ensayo (“Sobre la E de Delfos“) tratando de interpretar su significado.

Junto con estas sentencias se encontraban los preceptos del Oráculo de Delfos, que constituyen un verdadero código moral de plena vigencia hoy en día. Algunos de estos preceptos son:


  • Νόμοις πείθου. Obedece a las leyes.
  • Γονείς αίδου. Respeta a tus padres.
  • Ηττώ υπέρ δικαίου. Sométete a la justicia.
  • Γνῶθι μαθών. Aprende a aprender.
  • Ακούσας νόει. Reflexiona sobre lo que hayas escuchado.
  • Εστίαν τίμα. Honra tu casa.
  • Φίλους βοήθει. Ayuda a tus amigos.
  • Θυμοῦ κράτει. Domina tu carácter.
  • Όρκῶ μη χρω. No te sirvas de los juramentos.
  • Φιλίαν αγάπα. Ama la amistad.
  • Παιδείας αντέχου. Persevera en tu educación.
  • Σοφίαν ζήτει. Busca la sabiduría.
  • Ψέγε μηδένα. No censures.
  • Επαίνει αρετήν. Ensalza la virtud.
  • Πράττε δίκαια. Actúa de modo justo.
  • Κακίας απέχου. Aléjate del mal.
  •  Άκουε πάντα. Escúchalo todo.
  • Χρόνου φείδου. No pierdas el tiempo.
  • Ύβριν μίσει. Aborrece la arrogancia.
  • Έχων χαρίζου. Sé generoso cuando tengas.
  • Δόλον φοβού. Cuídate del engaño.
  • Ευλόγει πάντας. Háblale bien a todos.
  • Φιλόσοφος γίνου. Hazte amante del saber.
  • Όσια κρίνε. Estima lo sagrado.
  • Γνους πράττε. Obra de acuerdo con tu conciencia.
  • Φόνου απέχου. No mates.
  • Σοφοίς χρω. Ten trato con los sabios.
  • Ήθος δοκίμαζε. Examina tu carácter.
  • Υφορώ μηδένα. No mires a nadie con desconfianza.
  • Ευεργεσίας τίμα. Honra la buena conducta.
  • Φθόνει μηδενί. No envidies a nadie.
  • Ελπίδα αίνει. Alaba la esperanza.
  • Διαβολήν μίσει. Aborrece la calumnia.
  • Δικαίως κτω. Obtén las cosas justamente.
  • Αγαθούς τίμα. Honra a los buenos.
  • Αισχύνην σέβου. Ten sentimientos de pudor.
  • Ευτυχίαν εύχου. Desea la felicidad.
  • Εργάσου κτητά. Trabaja por lo que es digno de ser adquirido.
  • Έριν μίσει. Odia la discordia.
  • Όνειδος έχθαιρε. Aborrece la injuria.
  • Λέγε ειδώς. Habla cuando sepas.
  • Βίας μη έχου. Renuncia a la violencia.
  • Φιλοφρόνει πάσιν. Muestra benevolencia con todo el mundo.
  • Ευπροσήγορος γίνου. Sé amable con todos.
  • Αποκρίνου εν καιρῴ. Responde en el momento oportuno.
  • Πόνει μετά δικαίου. Esfuérzate más allá de lo necesario.
  • Πράττε αμετανοήτως. Actúa sin arrepentimiento.
  • Αμαρτάνων μετανόει. Arrepiéntete cuando te equivoques.
  • Βουλεύου χρήσιμα. Piensa en lo útil.
  • Ευγνώμων γίνου. Sé agradecido. 
  • Ομόνοιαν δίωκε. Busca la concordia.
  • Άρρητα μη λέγε. No digas lo indecible.
  • Έχθρας διάλυει. Aniquila el odio.
  • Επί ρώμη μη καυχώ. No alardees de tu fuerza.
  • Απέχθειαν φεύγε. Evita el resentimiento.
  • Κακίαν μίσει. Aborrece el mal.
  • Μανθάνων μη κάμνε. No te canses de aprender.
  • Ους τρέφεις αγάπα. Ama a quienes te alimentan.
  • Απόντι μη μάχου. No combatas contra aquel que está ausente.
  • Νεώτερον δίδασκε. Enseña a los más jóvenes.
  • Σεαυτόν αιδού. Respétate a ti mismo.
  • Μη άρχε υβρίζων. No seas dominado por la arrogancia.
  • Θνήσκε υπέρ πατρίδος. Muere por tu patria.
  • Ατυχούντι συνάχθου. Siente compasión por los desgraciados.
  • Τύχῃ μη πίστευε. No confíes en la suerte.
  • Τελεύτα άλυπος. Muere exento de sufrimiento.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Jano y los solsticios




En el curso de su tratado sobre los Fastos, Ovidio hará decir a Jano "me penes est unum vasti custodia mundi", o sea, lo caracteriza como aquel que, el sólo, custodia el universo. Esta atribución es importante y parece haberse escapado a la mayor parte de los estudiosos. Si, en efecto, por un lado nos lleva hacia la fundamental función "inicial" del dios latino, aún parece decirnos más.

En realidad establece una relación particular de Jano con el universo, centrada sobre el mantenimiento de la armonía cósmica y sobre los ritmos que la expresan, junto a una caracterización del dios como unum que parece aclarar cuanto se ha dicho precedentemente: "tunc ego, qui fueram globus et sine immagine mole", o sea, como una especie de síntesis principial, cuya imagen iconográfica biforme no sería más que una explicación simbólica.

La relación con el cosmos se evidencia también por la alusión de Fastos, como allí donde Ovidio añade: "praesideo foribus coeli cum mitibus Horis". Aparte de la mención de los "agujeros del cielo" sobre la que enseguida volveremos, aquí importa entender por qué Jano protege tales "puertas celestes" junto a las Horas. Concebidas como hijas de Temis, estas tres divinidades son Eunomia, "orden recto", Dike, "el derecho", Irene, "la paz". Sus atributos hacen así de ellas en modo eminente las divinidades de la armonía y del equilibrio cósmico, las "hijas" que especifican la función de Temis, "el orden" primordial por excelencia, que precede al mismo reino de Zeus, que Jano custodia presidiendo aquellas "puertas del cielo" que el verso en cuestión nos dice ser particularmente importantes en el ámbito del mantenimiento de la armonía cósmica.

Añadiremos que un atributo clásico de Temis es la "balanza" que le sirve para "pesar" los desórdenes cósmicos provocados por los hombres con sus acciones poco conscientes; si recordamos , sin embargo, que el signo zodiacal de Libra no formaba parte en épocas antiguas del circulo zodiacal, sino que era una constelación celeste, se podrá fácilmente concluir que tales versos nos proporcionan una relación de Jano con una era cósmica anterior a la actual estructuración del ecuador celeste, caracterizada por la "armonía" del "orden" y de la "paz", o sea, por un equilibrio cósmico del cual el dios era considerado el centro y la fuente primigenia.

En relación evidente con todo este orden de ideas se presenta el verso 120, allá donde Jano declara que "jus vertendi cardinis omne meum est". ¿Pero qué es este "derecho de girar el gozne del universo"? La expresión debe ser relacionada con la contenida en el verso precedente de "custodio del universo", pero con una caracterización ulterior. Jano, en efecto, aparece aquí como el eje en torno al cual rueda el entero universo, el asís mundi que no puede carecer de relación con el polo celeste, como parece sugerirnos por otra parte la expresión ciceroniana duplex cardo, "polo norte y polo sur". Pero tal expresión puede decirnos aún más. Plinio, por ejemplo, emplea la expresión cardo anni para indicar el solsticio, o sea, el punto celeste que es propiamente el "gozne" de la rueda cósmica que no puede ser considerado sino en relación con el asís mundi, el polo celeste. 

Tal interpretación nuestra puede así dar cuenta de otra particularidad enigmática del dios, aquella relativa a su estatua que ostentaba en la mano derecha el numero 300 y en la izquierda el 65, "ad demostrandam anni dimensionem", como dice Macrobio que retoma un tema ya presente en Plinio, equivocadamente considerado como una alusión a un símbolo solar, mientras que debe ser relacionado con el ciclo anual; "quae precipua est solis potestas", concluye Microbio.

La cosa, por otra parte, puede ser comprobada cuando se recuerda que también Varrón en el quinto libro de sus Antiquitates rerum divinarum (en Macrobio) escribirá que "Iano duodecim aras pro totidem mensibus dedicatas" [como los doce dioses admitidos del arcaico panteón romano cuyo principium es, precisamente, Jano], exactamente la totalidad de la duración del año, o sea el "anillo" del tiempo, dado que! annus está formado por la partícula an, que según Gayo Ateyo Capitone representa circum, "en torno", cosa que nos da el término annus para "circulo", "anillo", para indicar el movimiento circular del tiempo transcurrido por sus doce estaciones.

La función de asís mundi cumplida por Jano es importante y nos envía al carácter primordial de dios, a la "unicidad" que se expresa también en las monedas, en aquella aes que era caracterizada por un eje, I, que dividía exactamente las dos caras del dios ahí figurado. Todo ello tiene una evidente ligazón con el simbolismo del año, más precisamente con las dos mitades del año obtenidas por la intersección de una ideal línea axial que delimita las dos "puertas del cielo", los "orificios" de los que hablaba Ovidio en Fastos.

Para comprender bien este punto hay que recordar que el ciclo anual se especifica en los dos momentos fundamentales del recorrido solar, el descendente, desde el solsticio estival hasta el invernal, y el ascendente, del solsticio invernal al estival, según un ciclo que indefinidamente retoma tal vicisitud cósmica.

Los semiperíodos así obtenidos constituyen las dos mitades del año, la oscura y la clara, referidas en el plano mítico a Noto y a Boreas, las dos fuerzas solsticiales puestas respectivamente bajo el signo de Cáncer y de Capricornio. El asís mundi (= Jano) aparece por ello como la unidad que contiene el principio los dos "orificios" de los que hablaba Ovidio, las dos "fuerzas celestes" que marcan la "puerta de los hombres" y la "de los dioses" de las que trata la mitología helénica y la especulación pitagórica. Los atributos de geminus y biceps, dos de los más característicos de Jano, pueden así relacionarse con este simbolismo cósmico del dios, aquel mismo que ha sido considerado equivocadamente como solar, olvidando que los símbolos ligados al sol no son otra cosa que una especificación "personalizada" de ciclos espirituales anteriores, como ha sabido demostrar en un contexto general de historia de las religiones el gran Mircea Eliade.

La especial relación de Jano con los solsticios está claramente indicada por los textos. Ovidio dirá que el dios en las fórmulas rituales era denominado Clusius y Patulcius ("modo namque Patulcius idem et modo sacrifico Clusius ore vocor"), una afirmación que también el más tardío Macrobio confirma, allí donde habla de un "Ianus Patulcius et Clusivius", pero conocía también por Servio y por Lido. Del texto macrobiano se puede deducir una etimología reconducible a pateo y a claudo, pero la dificultad surge por el hecho de que los dos sufijos –ulcius y usius- son oscuros y no reconducibles a otras formulaciones lingüísticas. El sentido de "abierto" (patet) y de "cerrado" (clauditur) parece, con todo, el más verdadero, porque también se conecta con el simbolismo solsticial del que hablamos. El atributo de patulcius, en efecto, es precisamente el del solsticio estival, cuando el año se "abre" a un nuevo recorrido. Es el momento creativo, el "inicio" de un ciclo tan importante que en algunos calendarios arcaicos, como el Sothiaco del antiguo Egipto o el de la más arcaica Hélade, se hacía comenzar el año solar precisamente por Cáncer. Clusius, sin embargo, indica lo opuesto, la "clausura" del recorrido anual, el inicio de la mitad ascendente oscura que concluirá en el signo opuesto, para después retomar todo de nuevo. Además, todavía en un testimonio del que informa Renato del Ponte se dice que Jano era denominado "Patulcius et Clusius, ianitur superum inferunque", donde las dos atribuciones son referidas respectivamente a la mitad superior y a la inferior del año, las cuales vienen "introducidas" por el dios latino. Son éstos elementos precisos de una función "axial" que se centra sobre las "fuerzas del año", sobre aquellos solsticios que la antigüedad consideró la "vía de los dioses" y la "vía de los hombres", a las! cuales quizás se puedan referir los dos atributos de los que habla Macrobio, Antevorta y Postvorta, que en una aplicación particular parecen poder relacionarse con tales días, dado que la "puerta delantera", "que abre", es la del solsticio veraniego, mientras que la "trasera", "que cierra", es la invernal.

Según Ovidio el agonium del 9 de enero es la fiesta propia del dios Jano: "Janus Agonali luce piandus erit". La etimología del término es compleja. Ovidio la refiere al acto ritual, mientras los estudiosos modernos están inclinados a dar crédito a la tesis según la cual "los antiguos llamaban a la víctima sacrificial". Varron y aún Ovidio declaran que en tal período el rex sacrorum sacrificaba un carnero negro en la Regia, el edifico del Foro que hospedaba también al pontifex maximus. La fecha es importante; el 9 de enero lo presenta Ovidio como la primera fiesta del año "cuatro días después de las Novenas", y representa por ello desde el punto de vista litúrgico el inicio verdadero y propio del año sagrado. Rápidamente, tras el agonium, con el 1! 1 de enero, comienza el ciclo de las fiestas de Carmenta, que, según D. Sabbtucci, pueden ser interpretadas con relación al dios Jano, dado que su simbolismo hace de ellas por excelencia "diosas de los pasajes": "permaneciendo firmes en el nacimiento del año se justifican las relaciones de Carmenta con Jano, que no solamente son de calendario, sino también, por así decir, "teológicas" [...] como ha propuesto Macrobio, para el cual Antevorta y Postvorta, las dos Carmentas, serán compañeras más adaptadas al dios biceps, "que conoce el pasado y precede el futuro". No es sólo esto, sino que tampoco puede considerarse casual que dicho ciclo de fiestas que comienzan el 9 de enero con el agonium, que a su vez abren el nuevo año bajo el signo de Jano, estén colocadas ritualmente después de las Saturnalia, o sea, el ciclo de fiestas dedicadas al dios que Jano asume en el Lazio. Colocadas poco antes del solsticio invernal, las Saturnalia son un típico ritual de "fin de año" que tiende a clausurar el ciclo litúrgico transcurrido a través de una reactualización ritual del illud tempus primordial, y por ello mismo regenerar el tiempo nuevo. Enseguida después, hasta el 8 de enero, hay una especie de "vacaciones solsticiales" [similares en el significado ritual a las cristianas de doce días de Navidad a Epifanía], para recomenzar después el nuevo ciclo anual en el mes de Jano, Januarius, con la fiesta del dios, el agonium , y la muerte del carnero negro que, quizás, siguiendo a Georges Dumézil, es el animal especialmente dedicado a Quirimus y por ello conectado con ciertos aspectos de las iniciaciones guerreras y a los ritos de pasaje -cosa que nos podría plantear la hipótesis de que tales rituales pueden tener una colocación, como entre las tradiciones de otros pueblos indoeuropeos, en correspondencia con el solsticio de invierno, y por ello el curioso paralelismo de dos símbolos de la pax augustea, la cornucopia y el Capricornus, ambos referidos a Octaviano, el príncipe que de nuevo dio vitalidad a los antiguos rituales conexos con la diosa Juventas.

Tomado de "Il Dio Giano", Sear Edizioni, Scandiano, 1992. (web)

domingo, 18 de diciembre de 2011

Siete!



El siete es un número francamente interesante y cargado de simbología en todas las corrientes herméticas y esotéricas, de hecho en la mayoría de los libros sagrados el siete permanece omnipresente, desde la cosmología babilónica, la mitología greco-latina, el judeo-cristianismo o las distintas corrientes espirituales de india y el oriente. Así, por ejemplo, siete son los sacramentos en el cristianismo, siete las plagas de Egipto, siete eran los brazos de la Menorá, siete son los días de la semana, siete son las peticiones del Padrenuestro, siete los ojos del cordero, siete las Iglesias de Asia o siete los espíritus del trono de Dios según el Libro de Enoc, siete son los pecados capitales, siete chackras y siete son los enanitos en cuento de Blancanieves …. Nos encontramos el siete, setenta veces siete, o lo que es lo mismo, siempre. 

En toda la mitología judeo-cristiana el siete se repite constantemente como un símbolo de perfección o de final de un ciclo. En el Génesis el mundo fue creado en siete días, y desde allí y hasta el Libro de las Revelaciones se reaparece constantemente. En el Apocalipsis, el este número se repite en su estructura y en su temática a través de su estructura septenaria. En esta estructura nos encontramos siete cartas (Carta a la Iglesia de Éfeso –Ap 2:1-7–, Carta a la Iglesia de Esmirna –Ap 2:8-11–, Carta a la Iglesia de Pérgamo –Ap 2:12-17–, Carta a la Iglesia de Tiatira –Ap 2:18-29–, Carta a la Iglesia de Sardis –Ap 3:1-6–, Carta a la Iglesia de Filadelfia –Ap 3:7-13– y Carta a la Iglesia de Laodicea –Ap 3:14-22–), siete sellos (Ap 6:1- 8:1), siete trompetas (Ap 8:6-11:15), siete cálices (Ap 16:1-21), y así sucesivamente hasta evocar las siete visiones del fin de los tiempos (Ap 19:11-22:5). No en vano en el alfabeto hebreo la séptima letra, zain, representa los valores espirituales, que son la finalidad del mundo. Así, siete es el resultado de la suma del 3 (número Divino) y el 4 (número Terreste), con lo que representa directamente la es la unión de lo divino y lo humano, de lo espiritual y lo terrenal. Siete representa el equilibrio necesario que debe existir dentro del hombre completo. 

En la ilustración que encabeza este post presentamos una estrella de siete puntas, cuyo significado alquímico abordaremos próximamente.

lunes, 28 de noviembre de 2011

¿Qué tiene que ver esto con un DNI?















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martes, 1 de noviembre de 2011

Feira de Santos


Archivo:Escudo de Monterroso.svg

Como todos los años, hoy tiene lugar en Monterroso (Lugo) la tradicional "Feira dos Santos". El origen de esta fiesta es desconocida pero diversos autores la datan en la Edad Media, vinculando su florecimiento a un impuesto sobre la sal cobrado cerca de la villa. Las primeras fuentes documentales hablan de 1450 como fecha de inicio de este mercado agrícola y ganadero. También se vincula con la importancia alcanzada por el lugar como punto de intersección de varias vías que comunicaban Galicia: encrucijada de rutas arrieras, lugar de paso entre las costa cantábrica y los caminos que llevaban a Castilla y Portugal. Esto la convirtió a lo largo del tiempo en una de las mas importantes de las doce grandes ferias gallegas que se celebraban cada primero de mes, solo equiparable a San Froilán (Lugo) y Santiago (Compostela). De hecho, esta feria de Monterroso era conocida como "Feira das Feiras".


En el siglo XIX el recinto ferial contaba ya con zonas diferentes para cada producto, distribuidos en más de 80.000 metros cuadrados: feria de las tiendas, de los quesos, del ganado, de las albardas,… 


En el siglo XX la feria quedó definida como la primera feria caballar de Galicia. Cuando tras la Primera Guerra Mundial, con la llegada de la gripe, muchas ferias se dejaron de celebrar, los Santos de Monterroso siguieron en pie gracias a los vendedores de láudano y otros remedios contra la enfermedad. 


En los años 30 la resonancia del evento se dejó notar con visitas de numerosos personajes que iban a comprar y vender, además de probar productos típicos como el pulpo, el pan de Melide y Cea y las rosquillas. Aunque la compraventa de animales -sobre todo caballos y mulas- haya decaído en la actualidad, miles de personas siguen visitando Monterroso para la ocasión, sólo que ahora más interesadas en otros artículos. Porque las calles son habilitadas para la instalación de cerca de un millar de puestos de venta con productos del campo, sí, pero también ropa, calzado, bisutería, aperos… etc. Además de posibilitar al visitante a catar las delicias gastronómicas locales, caso del churrasco o la "carne ó caldero", pero muy especialmente el pulpo, ya que se preparan grandes cantidades en mas de medio centenar de calderas de cobre que funcionan desde la mañana hasta la tarde.


En la actualidad se puede considerar como la feria más clásica, longeva, auténtica y completa de todas las que se celebran en Galicia, lo que la convierte en una visita obligada para cualquier persona interesada en la cultura y tradiciones del país gallego.


martes, 26 de abril de 2011

Anál nathrach





En la película Excalibur de John Borrman (1981) está basada en el libro de Sir Thomas Malory "La Muerte de Arturo", y es probablemente la mejor adaptación de la leyenda artúrica llevada al cine.

En ella se hace mención al Conjuro de la Creación. El conjuro dice: "Anál nathrach, orth’ bháis’s bethad, do chél dénmah". Lo mas curioso del hecho es que dicho conjuro  es una frase en Gaélico antiguo cuya traducción sería "Aliento de serpiente, conjuro de la vida y muerte, el portento de la creación".

lunes, 18 de abril de 2011

Geopolítica y la orden de Thule



Karl Ernst Haushofer fue uno de los principales ideólogos del Lebensraum. En 1887, inicia la carrera militar en Escuela de Guerra de Baviera, y tres años después ingresa como oficial de artillería en el regimiento de Artillería de Campo Príncipe Regente Luitpold. Luego se casa el 8 de julio de 1896 con Martha Mayer-Doss, joven de ascendencia hebrea. Dos años después es ascendido a oficial del Estado Mayor.

En 1903 era profesor en la Academia de Guerra de Baviera y es enviado al Japón en 1908 a reorganizar el aparato militar del país. También realizó viajes a China, India y Corea. En uno de sus periplos conoce a Lord Kitchener, con quien intercambia opiniones sobre un posible enfrentamiento bélico entre Alemania y Gran Bretaña, cuyas consecuencias serían favorables para los Estados Unidos y el Japón.
En 1913, Haushofer dio cursos de geografía en la Universidad de Múnich, llegando a ser catedrático en esta rama. Al año siguiente fue movilizado para la Primera Guerra Mundial como Mayor General y Comandante Brigadier del ejército alemán en el frente francés, y en 1916 combate en el frente del Cáucaso. Tres años después, renuncia a su carrera militar para dedicarse por entero al estudio de la geografía política en Múnich.

Sus estudios sobre los aspectos políticos del mundo lo hicieron merecedor por redefinición de la ciencia que conocemos hoy como Geopolítica. Le acompañaron en sus estudios las tesis de historiadores ingleses, como Thomas Macaulay y Edward Gibbon, alemanes, como Albrecht Roscher y Friedrich Ratzel, suecos como Rudolf Kjellén, quienes configuraron el pensamiento geopolítico de Haushofer.

Para los hechos históricos que siguieron, Haushofer comprometió su pensamiento con su vinculación indirecta con el movimiento ultranacionalista alemán nazi. Desde 1919, Haushofer y otros dirigentes (entre ellos Rudolf Hess) fundaron el Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes, al cual se unieron después Adolf Hitler y Joseph Goebbels, así como la Sociedad Thule (en alemán Thule-Gesellschaft). Esta sociedad se llamó originalmente Grupo de Estudio de la Antigüedad Alemana (Studiengruppe für germanisches Altertum) y fue un grupo ocultista de Múnich, notable principalmente por ser la organización que patrocinó al Deutsche Arbeiterpartei (DAP). El principal interés de la Sociedad Thule fue una reivindicación sobre los orígenes de la raza aria. «Thule» era un país situado por los geógrafos grecorromanos en el más lejano norte. La sociedad fue bautizada en honor a la Ultima Thule (en latín ‘el norte más distante’), mencionada por el poeta romano Virgilio en su poema épico Eneida, que era la porción más al norte de Thule y se suele asimilar a Escandinavia. Designada por la ariosofía capital de la Hiperbórea, situaron Ultima Thule en el extremo norte cercano a Groenlandia o Islandia.

Los thulistas creían en la teoría intraterrestre. Entre sus metas, la Sociedad Thule incluyó el deseo de demostrar que la raza aria procedía de un continente perdido, quizás la Atlántida.


Como la sección Ahnenerbe de las SS, y debido a su pasado ocultista, la Sociedad Thule se ha convertido en el centro de muchas teorías conspirativas sobre la Alemania nazi. Tales teorías incluyen la creación de una nave espacial y de armas secretas. Debido a que el grupo ayudó a Hitler con sus habilidades de oratoria, algunos han sugerido incluso que la sociedad le concedió de alguna forma poderes mágicos que contribuyeron a su posterior éxito.

También se afirma que la Thule-Gesellschaft contaba con una psíquica llamada Maria Orsitsch, que los convenció de que la raza aria no era originaria de la tierra, sino que venía de la estrella Aldebarán en Tauro, a unos 65 años luz de distancia.

Además se ha sugerido que Vril, Thule-Gesellschaft y DHvSS se fusionaron entre sí en algún momento (quizás 1919). Se dice que DHvSS habrían adorado a una diosa alemana de la montaña llamada Isia, así como a la piedra negra (Schwarzer Stein).


En cuanto a la participación de Haushofer en el partido Nazi fue casi nula, proporcionó sus conocimientos de geopolítica al Nazismo, que ya estaba ganando adeptos entre el público. Debido a su unión matrimonial con una hebrea, tuvo numerosos inconvenientes con los nazis, por lo que su amigo Rudolf Hess decidió protegerlo hasta su huida a Escocia durante la guerra.

En 1924 ya funda su publicación Revista de Geopolítica (Zeitschrift Für Geopolitik) con la cual inicia sus actividades como especialista en el área internacional de la política alemana. Luego funda la Academia Alemana el 5 de mayo de 1925 y dos años después da a conocer en Berlín su estudio acerca de las fronteras nacionales. Tuvo dos hijos de su unión con Martha, Albrecht y Heinz. De ellos, Albrecht Haushofer llegaría a ser el protegido y geopolítico apadrinado de Rudolf Hess en la década del 30.

Sus problemas con los nazis se incrementaron después de 1933, cuando un comando del partido asalta su residencia en busca de armas. Meses después logra conservar su puesto de profesor universitario gracias a la habilidad de Hess. Es elegido presidente de la Academia Alemana de 1934 a 1937 y durante ese periodo actuó como diplomático en misiones secretas a Londres. En 1938, Haushofer cayó en desgracia y su situación se complicó aún más con la desaparición de Hess en 1941.

En 1944, es vinculado al proceso judicial por causa del atentado fallido contra Hitler ejecutado por Claus von Stauffenberg. La Gestapo le encarcela en Dachau, su familia también compartirá su destino de la manera más siniestra: uno de sus hijos, Albrecht (había sido el número dos de la diplomacia alemana y coautor del Pacto Ribbentrop-Mólotov), es ejecutado al final de la Segunda Guerra Mundial.

Fue interrogado por los oficiales del ejército estadounidense por su vinculación con el régimen nazi y aunque sale absuelto en los Juicios de Núremberg, los aliados le embargan su pensión y su título de Profesor Honorario, con lo que su situación económica se agrava, siendo el detonante de su suicidio en marzo de 1946; su esposa también lo asistió suicidándose, aunque existe otra hipótesis por la cual miembros del MI6 escenificaron sus asesinatos.

Haushofer quiso dar a la geopolítica de su época una idea de antiimperialismo en contra de las potencias marítimas del mundo, como Estados Unidos y Gran Bretaña; para ello deseaba que los países más desarrollados de Eurasia hicieran frente contra estas potencias y contribuyeran a surgir los espacios continentales de naciones solidarias con un despliegue armonioso y supranacional.

Fuente: wikipedia

miércoles, 13 de abril de 2011

Tiamat



Tiamat es un dios/monstruo hembra, de carácter maléfico de las leyendas babilónicas. Tiamat es el principio femenino, madre de todo lo que existe, el mar, representación de las potencialidades del caos prístino. Ella es la diosa del Caos y de la Creación simultáneamente.

En "Los reinos olvidados" es una deidad menor representada por un dragón de cinco cabezas también conocida como la reina dragón, la némesis de los dioses o la dama oscura.

miércoles, 6 de abril de 2011

El esperanto de antiguo



El Enochiano (cuyo nombre deriva de la teoría de que es la lengua hablada por los ángeles apocalípticos del apócrifo Libro de Henoc) es un idioma artificial creado por el ocultista británico John Dee y su compañero Edward Kelley el 8 de marzo de 1581.

El idioma se supone ser la lengua hablada por los ángeles y por los humanos antes de la Torre de Babel (es, por tanto, el supuesto verdadero esperanto o idioma universal), con su propio alfabeto y sintáxis. Dee y Kelley habrían canalizado por medios espiritistas a un grupo de ángeles (demonios según algunos) que les enseñaron el idioma y su uso ritual.


El lenguaje fue dado a Dee y Kelley en 49 tablillas sagradas y en las 48 llamadas enochianas. Se supone que cada planeta tiene un Logos planetario (ángel) que puede ser invocado en el correspondiente día semanal, cada hora del día a su vez tiene diferentes gobernantes, haciendo una compleja jerarquía de ángeles reyes, príncipes, gobernadores y ministros, ya que cada ángel se relaciona entre sí con líneas mágicas entrecruzadas.

En principio, y salvo que se demuestre lo contrario, no parece haber relación alguna entre el enoquiano descrito por Dee y la extraña escritura del Manuscrito Voynich (es un misterioso libro ilustrado, de contenidos desconocidos, escrito hace unos 500 años por un autor anónimo en un alfabeto no identificado y un idioma incomprensible), aun cuando ocasionalmente se haya especulado lo contrario.

Fuente: Wikipedia

miércoles, 30 de marzo de 2011

GOE y la constitución de la II República




Una de las mayores críticas que ha recibido el Gran Oriente Español fue originada por proponer a las Cortes Constituyentes de la República que incluyesen en la Constitución de la República las siguientes disposiciones, entre otras:

1. Romper las relaciones diplomáticas con el Vaticano.
2. Prohibir manifestaciones de índole religiosa en la calle.
3. Incautación de los bienes de la Iglesia y dedicarlos a la beneficiencia.
4. Nacionalizar todos los bienes de las Órdenes Religiosas.
5. Expulsar o exclaustrar a todos los religiosos de ambos sexos.
6. Incapacitar legalmente a los sacerdotes para la enseñanza.

¿que opina el español de hoy de esas propuestas del ayer?

martes, 29 de marzo de 2011

Mi ciudad y el mensajero de los dioses



Los romanos, cuando describían a los dioses de las tribus celtas y germánicas, más que considerarlas como deidades separadas, los interpretaban como manifestaciones locales o aspectos de sus propios dioses, un rasgo cultural llamado interpretatio romana. 

En particular, Mercurio se hizo extremadamente popular entre las naciones conquistadas por el Imperio romano: Julio César escribió que era el dios más popular en Bretaña y Galia, considerado el inventor de todas las artes. Esto probablemente se deba a que en el sincretismo romano Mercurio fue equiparado con el dios celta Lug. El es el múltiple artesano de la mitología celta, y es uno de los pocos dioses que pueden ser considerados pancélticos: es una de esas raras divinidades que, por lo que sabemos de los pueblos celtas, podemos encontrar en todos los panteones, y su importancia la atestiguan la cantidad de topónimos a lo largo de las distintas naciones celtas: Lugdunum (Lyon), Lugdunum Batavorum (Leiden), Lucus Augusta (Lugo),  Lucus Asturica (Lugo de Llanera). En particular la raiz Lug se encuentra presente en todo el cantábrico, como ejemplo tenemos la tribu de los Astures de nombre Lugones (que da nombre a una pequeña aldea, ahora conurbación de la capital asturiana) o el término Lugas que en las tierras interiores de Cantabria se refiere a los llamados dedos de dios: los rayos de sol que se cuelan entre las nubes.

Por cierto... me gustaría conseguir la camiseta que Hugh Laurie lleva en esta campaña de publicidad de la FOX, y que sorprendentemente algunos han considerado como una "profanación" del caduceo ... la verdad es que Dr. House ha superado hace tiempo a Esculapio y en mi panteón particular ya lo coloco junto al Hermes Trismegisto.

Y... a todo esto... yo soy lugués.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Hocus Pocus




Antiguamente las misas sólo se celebraran en Latín. Cuando los paganos, que no entendían el latín ni la religión, veían la ceremonia, pensaban que durante la comunión sucedía algo mágico. Entonces relacionaron Hoc est corpus meum (Esto es mi cuerpo) con palabras mágicas. De ahí se fue simplificando a "Hocus-Pocus".

lunes, 21 de marzo de 2011

Sibilas


La sibila es un personaje de la mitología griega y romana, también presente en las tradiciones cristianas y en el judaísmo de los siglos I a. C. a I d. C. Se trata de una profetisa, inspirada en ocasiones por Apolo, capaz de conocer el futuro.


Según algunas tradiciones, hubo una joven hija del troyano Dárdano y de Neso (hija del gobernador Teucro) que estaba dotada del don de la profecía y tenía una gran reputación como adivina. Esta joven se llamaba Sibila y por eso desde entonces vienen llamándose así a todas las mujeres que ejercieron esa capacidad de profetizar.




Otras tradiciones afirman que su padre fue Zeus, fruto de su relación con una hija de Poseidón llamada Lamia, por lo que su don es de origen divino. También hay tradiciones que citan a Herófila como hija de Zeus. Aun que la versión mas aceptada es que Herófila -oriunda de Marpeso en la llamada Tróade (región donde se encontraba Troya)- era hija de una ninfa y un padre mortal llamado Teodoro, que era pastor del Ida. Herófila fue quien predijo la guerra de Troya, anunciando que la responsable sería una mujer llamada Helena. Pasó la mayor parte de su vida en Samos. Se dice que compuso un himno en honor de Apolo (el dios que inspiraba las profecías). Llevaba siempre con ella una piedra sobre la que se subía para presagiar. Esta piedra se conservó en Delfos después de su muerte y en tiempos del historiador Pausanias se mostraba a los interesados. También se enseñaba su tumba que estaba en el bosque de Apolo Esminteo.

Las sibilas tenían su vivienda en las grutas o cerca de corrientes de agua. Las profecías eran manifestadas siempre en estado de trance y expresadas en hexámetros griegos (verso de la poesía griega y latina que consta de seis pies formados por dáctilos y espondeos, o troqueo si es el sexto pie, siendo obligatorio que el quinto sea un dáctilo. Puede presentarse en series de sólo hexámetros o bien en parejas constituidas por un hexámetro y un pentámetro; en este caso se trata de la estrofa denominada dístico elegíaco) que se transmitían por escrito.

Los primeros escritores griegos sólo hablan de una sibila. Se cree que se refieren a la sibila llamada Herófila. Más tarde fueron surgiendo otras, siempre con su nombre de procedencia.

La más importante de todas en la mitología romana era la sibila cumana. Sibila de Cumas era natural de Eritrea, ciudad importante de Jonia (en la costa oeste de la actual Turquía). Su padre era Teodoro y su madre una ninfa. Se cuenta de ella que nació en una gruta del monte Córico. Nació con el don de la profecía y hacía sus predicciones en verso. Se la conocía como Sibila de Cumas porque pasó la mayor parte de su vida en esta ciudad situada en la costa de Campania (Italia). A ésta se la llamaba también Deífoba, palabra que significa deidad o forma de dios. Apolo era el dios que inspiraba las profecías de las sibilas. A la sibila de Cumas le prometió concederle un gran deseo. La sibila cogió un puñado de arena en su mano y pidió vivir tantos años como partículas de tierra había cogido; pero se le olvidó pedir la eterna juventud, así es que con los años empezó a consumirse tanto que tuvieron que encerrarla en una jaula que colgaron del templo de Apolo en Cumas. La leyenda dice que vivió nueve vidas humanas de 110 años cada una. También se cuenta de ella -y así lo recoge la Eneida- que en una ocasión guió a Eneas, príncipe troyano, a través del Hades para visitar a su padre Anquises. En otra ocasión se presentó ante el rey romano Tarquinio el Soberbio como una mujer muy anciana y le ofreció nueve libros proféticos a un precio extremadamente alto. Tarquino se negó pensando en conseguirlos más baratos y entonces la sibila destruyó tres de los libros. A continuación le ofreció los seis restantes al mismo precio que al principio; Tarquinio se negó de nuevo y ella destruyó otros tres. Ante el temor de que desaparecieran todos, el rey aceptó comprar los tres últimos pero pagó por ellos el precio que la sibila había pedido por los nueve. Estos tres libros fueron guardados en el templo de Júpiter y eran consultados en situaciones muy especiales. En 83 a. C. el fuego destruyó los llamados Libros Sibilinos originales y hubo que formar una nueva colección que no ha llegado hasta nuestros días porque en 405 también se destruyeron. Estos libros ejercieron gran influencia en la religión romana hasta el reinado de Augusto.

Otra sibila que hizo historia fue la sibila libia o líbica era la sacerdotisa profética que presidía el oráculo de Zeus Amón (Zeus representado con los cuernos de Amón) en el oasis de Siwa en el desierto de Libia. Serapión dice en sus versos épicos que la sibila no dejó de profetizar tras su muerte, y que dejó en el aire palabras propias del oráculo, presagios y augurios y que su cuerpo se fue transformando en tierra donde crecía la hierba y que cualquier bestia que la comiese tenía la capacidad de mostrar a los hombres un preciso conocimiento del futuro cuando eran sacrificadas y se analizaban sus entrañas. También piensa que la cara que se ve en la luna es su alma. Plutarco cuenta la historia de que Alejandro Magno, tras fundar Alejandría, marchó al oasis de Siwa y se dice que la sibila le confirmó como personaje divino y como el legítimo faraón de Egipto.

La lista llega hasta diez:

Sibila de Samos
Sibila Herófila de Troya
Sibila del Helesponto
Sibila frigia
Sibila cimeria
Sibila délfica
Sibila de Cumas
Sibila libia
Sibila tiburtina
Sibila babilónica o pérsica

El primer autor griego del que tengamos referencias, que hable de la sibila es Heráclito (Siglo V a. C.), que habla de una sibila. Igualmente Platón habla de sólo una sibila. Con el tiempo el número se incrementa a tres, diez o hasta doce. En todos los casos, más que por su nombre, que no poseían, se conocían por el gentilicio del paraje donde moraban.

De forma majestuosa, Miguel Ángel pintó en la Bóveda de la Capilla Sixtina, intercaladas con cinco profetas, las cinco sibilas más representativas en su época, que son:

Sibila eritrea
Sibila pérsica
Sibila líbica
Sibila cumana
Sibila délfica

Fuente: Wikipedia

jueves, 17 de marzo de 2011

San Patricio, Eire y el Trébol



El día de san Patricio (en irlandés: Lá 'le Pádraig o Lá Fhéile Pádraig) se celebra anualmente el 17 de marzo para conmemorar el fallecimiento de San Patricio (386-493), santo patrón de Irlanda. Es una fiesta nacional en la República de Irlanda (una fiesta por costumbre y no oficial en Irlanda del Norte) y en la provincia de Canadá de Terranova y Labrador.

San Patricio (latín: Patricius) fue un misionero cristiano y es conocido como el santo patrono de Irlanda, junto a Santa Brígida y San Columba, fue un predicador y religioso de Britania, tradicionalmente considerado el introductor de la religión cristiana en la isla.


Patricio nació con el nombre de Maewyn alrededor del año 387 en Wales. Era hijo de un oficial romano, cuya religión era el cristianismo. A los 16 años cayó prisionero de piratas irlandeses y fue vendido como esclavo. Tras varios intentos, logró huir y se convirtió en predicador del Evangelio en Irlanda, isla que en esos tiempos se encontraba dividida en numerosos clanes sometidos a la poderosa autoridad de los druidas.

Se adaptó muy bien a las condiciones sociales del lugar, formando un clero local y varias comunidades cristianas, respetando las tradiciones y costumbres propias de sus habitantes. Se le conoce como el Apóstol de Irlanda, donde murió hacia el año 461 causa de su vejez.


El Día de san Patricio se celebra a nivel mundial por todos los irlandeses e incluso muchas veces por gente que no tiene ascendencia irlandesa. La celebración generalmente tiene por temática todo lo que es verde e irlandés; ambos, cristianos y no cristianos, celebran la fiesta regularmente vistiéndose de verde, disfrutando de la gastronomía irlandesa la cual incluye col y bebidas irlandesas, y asistiendo a desfiles. Ese color verde junto con el trébol, shamrock, como emblema proviene  del hecho de que San Patricio un trébol que para explicar el misterio de la Santísima Trinidad (tres personas distintas en un mismo Dios). Las tres hojas representaban El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Esto no es científicamente demostrable ya que San Patricio nunca mencionó el trébol en ninguno de sus escritos. La primera mención al trébol no se hizo hasta 1000 años más tarde en 1571. Lo que sí sabemos es que incluso los druidas han considerado el trébol como una planta sagrada. Por tanto, es posible que los misioneros utilizaran esta planta para cristianizar a la gente. Otra leyenda cuenta que San Patricio había expulsado a todas las serpientes y animales venenosos de la isla y para evitar su regreso ha sembrado los tréboles. Muchos consideran ésta historia como la verdadera ya que nunca se ha visto ninguna serpiente en un campo de tréboles. Actualmente, Irlanda es la única región de las Islas Británicas que no posee ofidios silvestres, debido a su separación de Gran Bretaña poco después de finalizar la última glaciación. Otros, sin embargo, ven la historia como una especie de metáfora de la cristianización de Irlanda y el destierro de todas las otras religiones, que a menudo tenían a la serpiente como un símbolo.

En algunos establecimientos se puede apreciar que se vende cerveza teñida verde para la festividad.

Fuente: Wikipedia

miércoles, 16 de marzo de 2011

Atlántida, Doñana y un Tsunami




Atlántida (en griego antiguo Ατλαντίς νῆσος, Atlantís nēsos, ‘isla de Atlantis’) es el nombre de una isla legendaria desaparecida en el mar, mencionada y descrita por primera vez en los diálogos Timeo y el Critias, textos del filósofo griego Platón.

La precisa descripción de los textos de Platón y el hecho que en ellos se afirme reiteradamente que se trata de una historia verdadera, ha llevado a que, especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XIX, durante el Romanticismo, se propongan numerosas teorías sobre su ubicación. En la actualidad se piensa que el relato de la Atlántida, según la interpretación literal de las traducciones ortodoxas de los textos de Platón, presenta anacronismos y datos imposibles, sin embargo se ha apuntado que la leyenda pueda haber sido inspirada en un lejano fondo de realidad histórica, vinculado a alguna catástrofe natural pretérita como pudiera ser un diluvio, una gran inundación o un terremoto.

La Atlántida ha servido de inspiración para numerosas obras literarias y cinematográficas, especialmente historias de fantasía y ciencia-ficción.

Como se ha dicho, las primeras referencias a la Atlántida aparecen en el Timeo y el Critias, textos en diálogos del filósofo griego Platón. En ellos, Critias, discípulo de Sócrates, cuenta una historia que de niño escuchó de su abuelo y que este, a su vez, supo de Solón, el venerado legislador ateniense, a quien se la habían contado sacerdotes egipcios en Sais, ciudad del delta del Nilo. La historia, que Critias narra como verdadera, se remonta en el tiempo a nueve mil años antes de la época de Solón, para narrar cómo los atenienses detuvieron el avance del imperio de los atlantes, belicosos habitantes de una gran isla llamada Atlántida, situada frente a las Columnas de Heracles y que, al poco tiempo de la victoria ateniense, desapareció en el mar a causa de un terremoto y de una gran inundación.

En el Timeo, Critias habla de la Atlántida en el contexto de un debate acerca de la sociedad ideal; cuenta cómo llegó a enterarse de la historia y cómo fue que Solón la escuchó de los sacerdotes egipcios; refiere la ubicación de la isla y la extensión de sus dominios en el mar Mediterráneo; la heroica victoria de los atenienses y, finalmente, cómo fue que el país de los atlantes se perdió en el mar. En el Critias, el relato se centra en la historia, geografía, organización y gobierno de la Atlántida, para luego comenzar a narrar cómo fue que los dioses decidieron castigar a los atlantes por su soberbia. Relato que se interrumpe abruptamente, quedando inconclusa la historia.

Los textos de Platón sitúan la Atlántida frente a las Columnas de Heracles (lugar tradicionalmente entendido como el estrecho de Gibraltar) y la describen como una isla más grande que Libia y Asia juntas. Se señala su geografía como escarpada, a excepción de una gran llanura de forma oblonga de 3000 por 2000 estadios, rodeada de montañas hasta el mar. A mitad de la longitud de la llanura, el relato ubica una montaña baja de todas partes, distante 50 estadios del mar, destacando que fue el hogar de uno de los primeros habitantes de la isla, Evenor, nacido del suelo.

Según el Critias, Evenor tuvo una hija llamada Clito. Cuenta este escrito que Poseidón era el amo y señor de las tierras atlantes, puesto que, cuando los dioses se habían repartido el mundo, la suerte había querido que a Poseidón le correspondiera, entre otros lugares, la Atlántida. He aquí la razón de su gran influencia en esta isla. Este dios se enamoró de Clito y para protegerla, o mantenerla cautiva, creó tres anillos de agua en torno de la montaña que habitaba su amada. La pareja tuvo diez hijos, para los cuales el dios dividió la isla en respectivos diez reinos. Al hijo mayor, Atlas o Atlante, le entregó el reino que comprendía la montaña rodeada de círculos de agua, dándole, además, autoridad sobre sus hermanos. En honor a Atlas, la isla entera fue llamada Atlántida y el mar que la circundaba, Atlántico. Su hermano gemelo se llamaba Gadiro (Gadeiron o Gadeirus y Eumelo en griego) y gobernaba el extremo de la isla que se extiende desde las Columnas de Heracles hasta la región que, posiblemente por derivación de su nombre, se denominaba Gadírica, Gadeirikês o Gadeira en tiempos de Platón.

Favorecida por Poseidón, la tierra insular de Atlántida era abundante en recursos. Había toda clase de minerales, destacando el oricalco, traducible como cobre de montaña, más valioso que el oro para los atlantes y con usos religiosos (actualmente se piensa que debía ser una aleación natural del cobre); grandes bosques que proporcionaban ilimitada madera; numerosos animales, domésticos y salvajes, especialmente elefantes; copiosos y variados alimentos provenientes de la tierra. Tal prosperidad dio a los atlantes el impulso para construir grandes obras. Edificaron, sobre la montaña rodeada de círculos de agua, una espléndida acrópolis plena de notables edificios, entre los que destacaban el Palacio Real y el templo de Poseidón. Construyeron un gran canal, de 50 estadios de longitud, para comunicar la costa con el anillo de agua exterior que rodeaba la metrópolis; y otro menor y cubierto, para conectar el anillo exterior con la ciudadela. Cada viaje hacia la ciudad era vigilado desde puertas y torres, y cada anillo estaba rodeado por un muro. Los muros estaban hechos de roca roja, blanca y negra sacada de los fosos, y recubiertos de latón, estaño y oricalco. Finalmente, cavaron, alrededor de la llanura oblonga, una gigantesca fosa a partir de la cual crearon una red de canales rectos, que irrigaron todo el territorio de la planicie.

Los reinos de la Atlántida formaban una confederación gobernada a través de leyes, las cuales se encontraban escritas en una columna de oricalco, en el Templo de Poseidón. Las principales leyes eran aquellas que disponían que los distintos reyes debían ayudarse mutuamente, no atacarse unos a otros y tomar las decisiones concernientes a la guerra, y otras actividades comunes, por consenso y bajo la dirección de la estirpe de Atlas. Alternadamente, cada cinco y seis años, los reyes se reunían para tomar acuerdos y para juzgar y sancionar a quienes de entre ellos habían incumplido las normas que los vinculaban.

La justicia y la virtud eran propios del gobierno de la Atlántida, pero cuando la naturaleza divina de los reyes descendientes de Poseidón se vio disminuida, la soberbia y las ansias de dominación se volvieron características de los atlantes. Según el Timeo, comenzaron una política de expansión que los llevó a controlar los pueblos de Libia (entendida tradicionalmente como el norte de África) hasta Egipto y de Europa, hasta Tirrenia (entendida tradicionalmente como Italia). Cuando trataron de someter a Grecia y Egipto, fueron derrotados por los atenienses.

El Critias señala que los dioses decidieron castigar a los atlantes por su soberbia, pero el relato se interrumpe en el momento en que Zeus y los demás dioses se reúnen para determinar la sanción. Sin embargo, habitualmente se suele asumir que el castigo fue un gran terremoto y una subsiguiente inundación que hizo desaparecer en el mar la isla donde se encontraba el reino o ciudad principal, "en un día y una noche terribles", según señala el Timeo.

La mayoría de las conjeturas que postulaban la existencia de la Atlántida como el "continente perdido", como la de Donnelly, fueron invalidadas por la comprobación del fenómeno de la deriva continental durante los años 1950. Por ello, algunas de las hipótesis modernas proponen que algunos de los elementos de la historia de Platón se derivan de mitos anteriores, o se refieren a lugares ya conocidos.

No será hasta la segunda mitad del siglo XIX, que la historia de la Atlántida adquiera la fascinación que provoca hasta hoy en día. En 1869, Julio Verne escribe "Veinte mil leguas de viaje submarino", novela que en su capítulo IX describe un alucinante encuentro de los protagonistas con los restos de una sumergida Atlántida. Tiempo después, en 1883, Ignatius Donnelly, congresista norteamericano, publica "Atlántida: El Mundo Antediluviano". En dicha obra, Donnelly, a partir de las semejanzas que aprecia entre las culturas egipcia y mesoamericana, hace converger, de modo muchas veces caprichoso, una serie de antecedentes y observaciones que lo llevan a concluir que hubo una región, desaparecida, que fue el origen de toda civilización humana (véase difusionismo) y cuyo eco habría perdurado en la leyenda de la Atlántida. El libro de Donnelly tuvo gran acogida de público (fue reeditado hasta 1976), en una época en que el avance de la ciencia permitía a su hipótesis aparecer seductoramente verosímil. Tanto fue así, que el gobierno británico organizó una expedición a las islas Azores, lugar donde el escritor situaba la Atlántida.

El éxito de Donnelly motivó a los autores más diversos a plantear sus propias teorías. En 1888, la ocultista Madame Blavatsky publicó La Doctrina Secreta. Allí aludía al El Libro de Dzyan un supuesto documento tibetano cuyo origen remoto estaría en la Atlántida. Según Blavatsky, los atlantes habrían sido una raza de humanos anterior a la nuestra, cuya civilización habría alcanzado un notable desarrollo científico y espiritual. En 1938, el jerarca nazi Heinrich Himmler organizó, en el contexto del misticismo nacionalsocialista, una serie de expediciones a distintos lugares del mundo en busca de los antepasados atlantes de la raza aria. En 1940, el médium norteamericano Edgar Cayce predice que en 1968 la Atlántida volverá a la superficie frente a las costas de Florida. Un año después de esa fecha, en 1969, se descubre una formación rocosa sumergida en las aguas de la isla de Bimini, Bahamas, a unos 80 km al este de Miami. Esta estructura, llamada Carretera de Bimini o Muro de Bimini, fue considerada como un resto de la isla desaparecida, alegándose que cumplía la predicción de Cayce. Sin embargo, expertos geólogos sostienen que se trata de una formación natural conocida como roca de playa.

Al margen de lo esotérico, el impulso generado por la obra de Donnelly motivará también a numerosos historiadores y arqueólogos, tanto profesionales como aficionados, quienes durante el siglo XX desarrollarán teorías que ubicarán la Atlántida en los más distantes lugares, asociando a los atlantes con diferentes culturas de la Antigüedad. Es así como en 1913, el británico K. T. Frost sugiere, con poco éxito, que el imperio cretense, conocido de los egipcios, poderoso y posiblemente opresor de la Grecia primitiva, habría sido el antecedente fáctico de la leyenda atlántida. La tesis de Frost, en un principio menospreciada, acabó convertirtiéndose en una teoría bastante aceptada y difundida. En 1938, el arqueólogo griego Spyridon Marinatos plantea el fin de la civilización cretense a causa de la erupción del volcán de Santorini, podría ser el fondo histórico de la leyenda. La idea de Marinatos será trabajada por el sismólogo Angelos Galanopoulos, quien en 1960 publicará un artículo en donde sugerentemente relacionará la tesis cretense con los textos de Platón. Si bien el propio Marinatos sostuvo siempre que se trataba de una simple especulación, la tesis de la Atlántida cretense ha tenido amplia aceptación y captado muchos seguidores, entre los que se contaba el ya fallecido oceanógrafo francés Jacques Cousteau.

Por su parte, en 1922, el arqueólogo alemán Adolf Schulten retoma y populariza la idea de que Tartessos fue la Atlántida.38 Tesis que cuenta con varios seguidores hasta el día de hoy. Otras hipótesis sobre la Atlántida la sitúan en la isla de Malta, el mar de Azov, los Andes en Sudamérica, el Próximo Oriente, el norte de África, Irlanda, Indonesia, el Sur de España y en la Antártida.

En 2001, el investigador Jim Allen aseguró encontrar pruebas de la perdida isla en el Altiplano de Pampa Aullagas, Departamento de Oruro, Bolivia. El propio investigador dirigió un documental para Discovery Channel titulado La Atlántida en los Andes.

Ante la cantidad de sitios propuestos como el emplazamiento de la isla, el periodista escéptico Michael Shermer, fundador de la Skeptics Society, sostiene que las hipótesis de la ubicación de la isla Atlántida tienen defectos de fondo y de forma. Por ello, Shermer rechaza en general las distintas teorías, y en particular el supuesto descubrimiento de la ubicación de la Atlántida en el sur de España por el investigador alemán Rainer Kühne; y señala que el mito de la Atlántida propuesto por Platón recoge su percepción acerca del costo de la guerra en lo económico y social, derivado de su observación del conflicto armado entre los siracusanos y los cartagineses. Este relato presentaría un mensaje moral alrededor de una sociedad que al hacerse rica se torna belicosa y corrupta, y por ello es destruida por un castigo divino. Esta postura, en general, coincide con los estudiosos del pensamiento platónico, quienes proponen que Platón simplemente elabora un relato mítico con base en hechos y locaciones reales de la época tomando elementos de las descripciones etnográficas de Heródoto. Al respecto no debe olvidarse que el propio Platón recomienda, en su estudio de la polis ideal, el uso de una noble mentira para poder consolidar el sistema político vigente.

En febrero de 2009, el periódico Telegraph, del Reino Unido, publicó un artículo insinuando que usando Google Ocean (una extensión de Google Earth) se podía ver un misterioso rectángulo bajo el mar cerca de las Islas Canarias, en las coordenadas 35°15′15″N 24°15′30.53″O. Inmediatamente, expertos y fanáticos de la Atlántida comenzaron a especular, asegurando que la imagen correspondía a la ciudad hundida. Google afirmó que la imagen corresponde a un típico error de procesamiento de imágen en el momento en que se recolectaron los datos de batimetría de varios sonares de botes en la zona.

Según sugiere el arqueólogo estadounidense Richard Freund, de la Universidad de Hartford, la Atlántida estaba situada en el actual Parque Nacional de Doñana,  al sur de España, y desapareció bajo un tsunami. Cuando hace unos años una serie de imágenes obtenidas vía satélite identificaron lo que podría ser una ciudad sumergida en medio de las marismas de Doñana, rápidamente avisaron a Freund para que acudiera al lugar con su tecnología de última generación: tomografía, radar de profundidad del suelo y cartografía digital. En 2009 y 2010 trabajó con arqueólogos y geólogos españoles sobre el terreno.Y poco después descubrió en el interior de España las ruinas de una serie de "ciudades monumento", que podrían haber sido construidas a imagen de la Atlántida por refugiados después de la probable destrucción de la ciudad por un tsunami. De acuerdo con las explicaciones de Freund, el lugar identificado en Doñana, que resulta accesible solamente durante un mes de verano, "es el mejor candidato posible descubierto hasta ahora".


Fuente: Wikipedia

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